Lo que me trajo hasta aquí
A través de relatos honestos y viscerales, invité a otras madres a cuestionar sus experiencias y a sentir que no estaban solas ni “locas”. La comunidad creció, me pidieron un libro y comencé a formarme en psicología positiva, terapias contemplativas y de tercera generación.
Lo demás es historia: llevo casi siete años acompañando mujeres, he publicado más de diez libros, validado herramientas para medir el estrés materno, criado a mis hijos en el extranjero —primero junto a mi pareja, ahora separada— y sigo reencontrándome conmigo misma cada día.
Escribo porque es mi forma de existir. Lo que más valoro no son los títulos, sino las experiencias que me habitan: como mujer, hija, madre, aprendiz y peregrina
«Somos la generación de madres que ha cambiado el típico “deja de llorar” por “¿necesitas un abrazo?”. Y tan solo validando las emociones de nuestros hijos, estamos cambiando el mundo». — La metamorfosis de una madre